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27 de Octubre 2004

Violencia doméstica

Mi padre, cuando yo era chaval, me pegaba.

Y yo a él.

Desde que le alcance en altura (más o menos a los 10 años), recuerdo la vida en mi casa como una competición continua, donde se alternaba lo pugilístico con la calma tensa que templa los nervios y la paciencia. Tras una dura pugna por el mando a distancia de casi una hora, seguía un periodo de un par de días en el que el dolor nos recordaba nuestra pelea y nos daban ganas de revancha. Tras cualquier esquina de la casa se podía esconder un señor calvo y con bigote que, armado con una contundente cuchara de palo, trataría de vengar su honor herido dejándotelo marcado en la cara (o donde acertase).

Si habéis pensado que no había animosidad por parte de los contendientes tendríais razón. Pero eso no significa que nos andásemos con miramientos. Yo tengo dos o tres cicatrices de las coces que me metía mi padre cuando lograba retorcerle ambos brazos, y una vez me desencajo la mandíbula de un puñetazo. En cambio yo me he contentado siempre con inmovilizarle y hacerle saber quien era el más fuerte, en un ejercicio de humillación paternofilial que haría relamerse a cualquier psicólogo. Si, vale, una vez yo le disloqué dos dedos, pero fue un accidente.

Pero no creáis que al ir creciendo yo la cosa menguó. Mi padre es un maltratador con orgullo. Si siendo yo crío se atrevía, no piensa ser menos ahora, cuando levanto casi una cabeza más que él. Y como siempre es derrotado estrepitosamente, proyectado contra las paredes y zarandeado con saña. Es igual, cuando le creo vencido agarrara la cuchara de servir y se revolverá como un jabato. Dejadme deciros una cosa, un cucharón de acero en los nudillos duele. Y mucho.

Esta noche se ha acostado con una marca roja de mi puño en el hombro. No amenazaba venganza, nunca lo hace. Yo la espero con miedo, pues no dudo que llegará. Mientras tanto, preparo mi arsenal de llaves y luxaciones para cuando mi particular Kato ataque de nuevo.

Mi papa me pega.

El Hombre Malo pisoteó nuestros corazones en 27 de Octubre 2004 a las 03:57 AM
Comments

Algo habrás hecho...

(Lo de Kato me ha encantao)

Germán ha osado. 27 de Octubre 2004 a las 11:23 AM


Conociendote, seguro que tu padre llevaba razón en el 90% de los lances, en el otro 10% simplemente no le habrias dado toda la información.

Dos dedos... mira que eres borrico.

el que si somma ha osado. 27 de Octubre 2004 a las 11:39 AM

Tu padre debería "upgradarse" con un heavy flammer. Son sólo 40 puntos de adquisiciones y 10 de energía.

Yo me he dado al simbolito de "+" siete veces, me he añadido un sargendo, dos bolters pesados y dos cañones de plasma para la proxima vez que me cruce con Angelito.

No, no he vuelto a jugar al dawn of war. Lo juro.

Somófrates ha osado. 27 de Octubre 2004 a las 03:09 PM

Nah, pa el tipo de combate que desarrollan mejor un puño de combate y una espada sierra (se que es exagerado, pero po le partio 2 dedos!!!).

el que si somma ha osado. 27 de Octubre 2004 a las 05:35 PM

¿Te interesa mantener esas costumbres mientras te haces pasar por mí una temporadita?
Que te tengas que afeitar la barba es opcional...

Anukahn ha osado. 27 de Octubre 2004 a las 05:51 PM

de ahi viene la mascara de cuero?

dario ha osado. 28 de Octubre 2004 a las 12:26 AM
Enfréntate al Hombre Malo por tu cuenta y riesgo